reseña cinestel por eco de la montaña

Reseña de Cinestel

El sitio de Internet Cinestel escribió un artículo sobre Eco de la Montaña, a continuación les compartimos un extracto.

“Eco de la Montaña” de Nicolás Echevarría; respeto a los ancestros

Declaraciones del director

Desde el comienzo de mi carrera en la industria del cine, he estado muy interesado en documentar el mundo de las culturas indígenas mexicanas. Esto nunca ha sido desde la perspectiva de un etnólogo o un antropólogo, sino precisamente desde la de un cineasta. Nací en Tepic, Nayarit, tierra de los pueblos Cora y Huichol; viví largas temporadas entre ellos en la sierra y me familiaricé con su vida y costumbres. Desarrollé un interés primordial en la colorida cultura de los huicholes, y especialmente en la forma apasionada en que defienden la preservación de sus tradiciones, a pesar del asedio constante del llamado “mundo moderno”, que se ha convertido en una amenaza para su supervivencia.

Vivir una vida de aislamiento en el corazón de la cordillera tiene sus altibajos: una gran cantidad de personas no tienen electricidad en sus hogares, acceso a la atención médica, a la educación, o incluso a vecinos. Esta es la forma en la que han conquistado su autonomía. Parece paradójico que muchos de ellos tengan que viajar, trabajar y estudiar lejos de su tierra, pero esto no quiere decir que hayan olvidado o perdido su identidad como “pueblo verdadero”, que es el término que utilizan para definirse a sí mismos. Este es el caso de Santos de la Torre, cuyo nombre huichol es Motoapohua, que se traduce como “Eco de la Montaña”.

Santos es un artista, que para el pueblo huichol significa que tiene un don de Dios.

La creación de una obra de arte es una práctica religiosa; oración y la clave hacia lo divino, un espejo en el que los dioses miran su reflejo entrelazado con la devoción del artista, un instrumento para asomarse a la verdad. Es a través del arte que una parte infinitesimal de la luz del mundo se puede lograr.

Este documental habla de la relación entre “Mesa del Venado”, el rancho de Santos en el corazón de la sierra, y París, el corazón de la vida cultural de Europa. Habla sobre el arte religioso del pueblo huichol y la frivolidad del arte contemporáneo.

Acerca de lo que es humano y lo que lo reemplaza. Como huichol, Santos cree que los hombres tienen que alimentar y cuidar a sus dioses para que protejan y apoyen a la humanidad a su vez. Esto se traduce en la protección del planeta y de la tierra santa. La mediación entre los dos polos es responsabilidad del hombre y el medio consiste en las ofrendas y la vida misma. A cambio, los dioses seguirán dándonos lluvia, las cosechas, salud y sabiduría. *Nicolás Echevarría

 

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